La polémica actriz Lindsay Lohan se gastó recientemente 70.000 dólares, 44.474 euros, en productos autobronceadores. Entre los muchos excesos de Lindsay, se conoce también que la protagonista de Chicas malas se gastó un millón de dólares de gasto en hoteles y más de 315.000 dólares en sus dos visitas a las clínicas de desintoxicación para salir de su adicción a las drogas.
Un allegado a la actriz señaló que la joven ya no recibe tantas ofertas como antes. "Cree que necesita un gran taquillazo para poder volver a vivir confortablemente", afirmó esta fuente, en referencia al cómodo y caro tren de vida de la polémica estrella de Hollywood. Por este motivo, Lindsay se plantea lanzar su propia línea de mallas, en un intento por revitalizar así su cuenta corriente.