Tras veinticinco años de carrera profesional, la Reina del Pop ha inscrito por fin su nombre en una de las más prestigiosas lista de la música. Según explicó Joel Persman, presidente de la fundación que gestiona el Salón de la Fama del Rock&Roll, el Salón ha acogido a Madonna por ser "pionera, única e influyente en su género".
Justin Timberlake, su padrino en la ceremonia, tuvo cariñosas palabras para ella. "El mundo está lleno de mujeres que quieren ser como Madonna. Yo mismo he tenido citas con algunas, pero sólo hay una Madonna verdadera", dijo el artista. Esa misma tarde junto a Madonna, recibieron el mismo reconocimiento el veterano Leonard Cohen, entre otros.