A Lily Allen perder el hijo que esperaba junto al componente de The Chemical Brothers y la angustia que ello le ha supuesto le han hecho reflexionar sobre su pasado de fiestas y drogas.
"He estado triste y bastante sola, porque si eres joven, vives en Londres y trabajas en esta industria, a no ser que bebas y tomes drogas, no hay mucho que hacer". Así, Lily, que comenzó a tomar éxtasis con tan sólo 14 años, cree que lo mejor para perder las malas costumbres es quedarse cada tarde en casa.