Finalmente, la joven actriz Lindsay Lohan tendrá que ir a la cárcel por conducción temeraria y posesión de cocaina. Tras llegar a un acuerdo con los fiscales que llevaban el caso, la joven estrella tendrá que pasar un día en la cárcel, además debe realizar servicios sociales durante 10 días y someterse a un tratamiento que cure sus adicciones. 'Es evidente para mí que mi vida se ha vuelto totalmente inmanejable porque soy adicta al alcohol y las drogas', dijo Lohan en un comunicado difundido por su agente. Ahora, con está sentencia que la obliga a pasar 36 meses bajo libertad vigilada y un mínimo de 18 meses en centro de desintoxicación, puede que la estrella retome y centre su vida personal y profesional.