Los 'Brangelina' se dejaron ver en Bilbao en una visita relámpago que duró día y medio. Iban de incógnito, o al menos eso intentaron porque fueron reconocidos por varios viandantes, con vaqueros y gafas de sol, visitaron el museo Guggenheim, que Brad, apasionado de la arquitectura ya conoció en una anterior visita, y durmieron en la localidad alavesa de de Elciego en el exclusivo hotel del Marqués de Riscal diseñado por su amigo Frank Gehry. Su peregrinaje por el País Vasco culminó en otra bodega casada con la alta arquitectura, Ysios, cincelada por Santiago Calatrava en las faldas de la sierra de Cantabria. Después, pusieron rumbo a Praga.