Pamela Anderson es diferente. Si para el resto de los mortales una boda es más que suficiente (e insufirble), ella coge y se casa cuatro veces, claro está con el mismo, aunque luego a los cinco meses le de "puerta". La primera boda, a la que pertenece la imagen, es en un yate en Saint Tropez, el lugar más de moda de la Costa Azul francesa. Luego se fueron a Beverly Hills, California, y en Detroit, Michigan. La última, en Nashville, en una discoteca donde luego actuó el flamante esposo, Kid Rock. Por cierto, los atuendos siempre fueron por el estilo, con escasez de tela por ambas partes, y es que quién se imagina a Pamela de blanco en una boda convencional.