La hija del abogado intentó, por ley, que el tórrido vídeo nunca llegará a Internet ni a la red comercial, pero no lo consiguió. Hoy el vídeo, al que pertenecen estas imágenes, es uno de los más vistos del ciberespacio y su vídeo fue adquirido por Vivid Video por un millón de dólares y ya está en las tiendas desde el pasado marzo. Ella sigue poniendo demandas, aunque su fama parece imparable. Kim Kardashian Superstar es el nombre del vídeo.