Cansada de enseñar sus pechos, Katie Price (nombre que forma de su nombre original y el apellido de su padrastro) se lanza al mercado musical como solista con canciones pop con el apoyo de su marido Peter André, que también es cantante. Siguiendo el ejemplo de Paris Hilton o Sandra ('Poyeya'), la británica canta canciones pegadizas a media voz, aunque es sabido por todos que con el 'do de pecho' no tiene problemas.