Cantantes, modelos, actrices, famosas... ninguna se resiste a imitar al gran icono del siglo XX, Marilyn Monroe. La sensualidad era el mejor arma de una mujer que consiguió conquistar a los hombres más poderosos de su época y que tras su muerte -siempre llena de misterio- se convirtió en un mito. La fórmula parece sencilla: pelo extraoxigenado, labios muy rojos, tez blanca y pose sexy... pero no todas lo consiguen. Conoce a las verdaderas sucesoras de Marilyn y rechaza imitaciones.