Desde los años 90 lleva Javier Sánchez intentando demostrar que su padre es el artista español más internacional, Julio Iglesias. Pero la estrella nunca ha accedido ha realizarse las pruebas de ADN y ha preferido seguir teniendo hijo legítimos. Javier comenzó una carrera musical que nunca consiguió destacar, siempre con la sombra de su "padre", al que se le ha acusado de haberle boicoteado en las televisiones.