Es la hija de Carolina de Mónaco y Stéfano Casiraghi, fallecido en accidente marítimo en 1990. Carlota es una de las aristócratas más solicitadas de Europa y no se pierde un desfile de moda, sobre todo Chanel. Carlota es una jinete de competición y sigue con sus estudios. Se le han conocidos unos cuantos novios, aunque ninguno estable. Compite en belleza y elegancia con su madre.