Lee Ann Devette es la sombra de Tom Cruise. Vale que ser su hermana le da ciertos derechos, pero lo suyo es acoso y derribo. Que se lo digan a la bendita de Katie Holmes, que no puede ni dar un beso a su amado sin pedir permiso a Lee Ann. Tal es la cercanía que Tom tiene con esta hermana (tiene dos más) que pensó, "quién mejor para promocionarme que mi propia hermana". Dicho y hecho, la convirtió en su publicista y es, ¿hay algo más bonito que dar trabajo a la familia?