Bridget Jones le dio muchas alegrías a Renee Zellweger, que comenzó a ser conocida a partir de ese momento, pero también la convirtió en una 'gorda' sin quererlo. Renee se puso manos a la obra y en unos meses se quedó en los huesos, figura que no le favorece para nada. Vuelve a ser Bridget y vuelva a engordar, mujer, que estabas más mona.