Otra de las incansables del papel couché es Paris Hilton, pero nunca por su trabajo. Ella siempre ocupa las portadas de las revistas, le da igual que sea por sus desnudos, como por sus escándalos, la cosa es ser siempre el centro de todas las miradas. Una fiesta de cumpleaños desenfrendada en la que ella ejercita de 'conejita anfitriona' es el último de sus méritos.