Del rey de las pistas vamos a una de las reinas bueno, princesas, del pop. Britney Spears era una niña muy graciosa y bastante mona, que aunque sigue manteniendo la misma carita, hoy tiene una imagen que poco tiene que ver con la ingenuidad que desprendía entonces. Con el paso de los años y, sobre todo, una manita de maquillaje y unos retoques Photoshop, Spears se ha convertido en toda una sex symbol (aunque, eso sí, últimamente se está dejando un poquito...).