Sí, sí, Mariah parece dulce, pero sólo lo parece. Tras su mirada angelical se esconde la 'bestia' que lleva dentro. ¡Pobre del hotel y servicio que se pongan a su alcance! La diva pide que en sus baños los grifos sean de oro y que los asientos de los inodoros sean nuevos a su llegada. Además se baña con agua mineral, pero no sólo ella, también su perro.