No conocemos a otro actor que cambie de aspecto tanto como Brad Pitt. Parece que le gusta ir en consonancia con sus parejas, o al menos eso eso lo que podemos deducir de las imágenes.
La primera en la que se inspiró fue en Gwyneth Paltrow, Brad no dudo en utilizar el tinte para emular los cabellos dorados de la que por aquel entonces era su novia.