La modelo británica Naomi Campbell fue condenada a cinco días de trabajos comunitarios por un tribunal de Nueva York por haber lanzado un teléfono móvil y herir a una empleada de hogar. Campbell, a la que esperaban a la puerta del tribunal una nube de fotógrafos y cámaras, se declaró culpable aunque describió el episodio como un accidente. A Campbell, de 36 años, se le condena además a asistir a un curso de dos días para evitar los accesos de ira y a pagarle unos 350 euros a la empleada en concepto de gastos médicos. De no haberse declarado culpable, el caso habría ido a juicio y Campbell se hubiera expuesto a una condena de siete años de cárcel por agresión en segundo grado.