Seguro que en la memoria de todos está el caso del tenista Boris Becker. Las pruebas de paternidad muy claras, pero él no era capaz de hacerse a la idea de lo que había pasado. Seguro que una y otra vez se llevo las manos a la cabeza para decir ¡si sólo practicabamos sexo oral! La pequeña Anna es el fruto de la 'peculiar' inseminación de su madre la modelo Angela Ermakova.