La moda española mostró sus apuestas en la Pasarela Cibeles, donde no sólo los vestidos fueron noticia. La semana de la moda madrileña se propuso que no desfilara ni una sola maniquí que no alcanzara el índice de masa corporal de una persona sana (por encima de 18). Una medida controvertida que al final fue aceptada entre recelos de diseñadores pero que dejó fuera de la pasarela a importantes tops nacionales e internacionales. Las modelos lucieron más curvas, los vestidos sentaron mejor (sobre todo los de Amaya Arzuaga o David Delfín, dos de los triunfadores) y la medida fue conocida a nivel internacional, ¿seguirán la tendencia?