Demi Moore se preparó a conciencia para el papel de la Teniente O¿Neil y no sólo cambio de peinado, sino que se "machacó" en el gimnasio para tener un cuerpo musculoso propio de una soldado de élite. La película le reportó buenas críticas a la actriz, que se quitó la imagen de "chica sexy" conseguida en 'Streaptease' a base de músculo, fortaleza y barro, mucho barro.