No, no es amor, es obsesión. Que gran canción y que gran verdad, más en el caso de Vicky, que está un poco obsesionada. Su marido le lleva de calle, y es que David tiene que estar perfecto, sino se le acaba el negocio. Su armario y estilo le tienen al quite, no vaya a ser que repita o que no se le vea bien su cuerpo extremadamente delgada, otra de sus obsesiones. Los niños, las amantes de David, las Spice, la moda... esta mujer podría hacer todo un manual de la perfecta obsesiva.