La joven actriz neozelandesa Keisha Castle-Hughes vuelve a sorprender por la precocidad con la que se desenvuelve en la vida, tanto a nivel profesional, como ahora, en su vida privada. Ya en 2004 fue capaz de fascinar a propios y extraños, cuando, con tan sólo 13 años, consiguió ser nominada, por su papel en la película 'Whale Rider', como la candidata más joven al Oscar a la mejor actriz protagonista. Pues bien, ahora, de nuevo, la todavía jovencísima actriz -con sólo 16 años- vuelve a dejarnos atónitos. Según la revista 'People', está embarazada y dentro de unos meses se convertirá en mamá. El bebé es fruto de la relación que mantiene con Bradley Hull, de diecinueve años, con el que comparte su vida desde hace tres años.