Llega la revolución de las maduritas, aunque viendo sus cuerpos y sus caras pocos dirían que el cuatro ya figura en sus carnets de identidad. Siguen siendo estrellas del cine, la música o la televisión, protagonizan campañas de belleza con las principales firmas de moda y saben mantener a sus familias o a sus novios, en muchos casos más jóvenes de ellas. Tener 40 ya no es un problema, todo lo contrario, es la mejor edad.