Rubia, espectacular, con curvas... Victoria firmó su sentencia de muerte el mismo día en que contrató a Rebecca Loos como niñera de los pequeños. La chica se pilló del jefe, al que define como "tierno y divertido" y relató, con pelos y señales, los hábitos sexuales del futbolista, el carácter posesiva de su delgadísima esposa y las fiestas a las que el futbolista acostumbraba a acudir. Estas confesiones públicas no le hicieron nada de gracia a la 'posh' de las Spice, que la nombró 'enemiga por siempre'. A él, a David, le perdonó, que sabe donde está el nogocio...