La modelo sí que ha experimentado un cambio radical. Ha pasado de ser una de las musas de la lencería de Victoria's Secret, a todo lo contrario. Y es que, desde que se echó unos kilitos encima, Tyra suele ir bastante embutida. Parece que se resiste a cambiar de talla... por cierto, la flor en la cabeza se dejó de llevar en los 70 y no va a volver a no ser que seas rociera, que lo dudamos, o hayas mutado en mujer del Caribe.