Elisha Cuthbert siempre ha sabido que lo suyo era estar delante de las cámaras. Con tan sólo siete años ya hacía de modelo para catálogos de moda infantil en su ciudad, Montreal. Su rostro angélical, el pelo rubio y la gracia de la niña fue decisivo para su salto a la pequeña pantalla, al canal temático infantil Nickelodeon.