Como toda buena adolescente, Danfe asegura que es una adicta al móvil y a los sms. Su color favorito es el rojo, su animal el caballo y se queda con el 4 como número talismán. Dafne se declara una amante de las pequeñas cosas, "de los atardeceres, de las conversaciones" y cree que el amor es "el pulmón del mundo". Su pasión, después de bailar, es dormir, "pero dormir soñando". Pero hay tres cosas que detesta: "lo que tarda mi novio en arreglarse, siempre le tengo que esperar yo; que mi madre me ordene el dormitorio, porque luego nunca encuentro nada; y que mi hermana me coja la ropa sin pedirme permiso".