El actor George Clooney está pensando seriamente en huir de Britney Spears, su vecina en Los Ángeles, harto de los inconvenientes que conlleva vivir tan cerca de la ex señora de Federline. Al actor le encanta su casa pero, según la revista 'Newsweek, ya no soporta a los medios que merodean constantemente por la zona y a los helicópteros con focos que iluminan por la noche los alrededores de la residencia de la Spears y de paso las casas vecinas. La gota que colmó el vaso fue la noche en la que la cantante tuvo que ser llevada en ambulancia al hospital. "Eran como las diez de la noche y mi casa estaba iluminada por los focos de los helicópteros y por todas partes había paparazzis", declaró George muy disgustado.