Dicen que Isabel Presyler es una madre portectora, que no deja que sus hijos estén con "cualquiera", y de hecho le costó admitir en la familia a la tenista Anna Kournikova. Sin embargo con Charisse fue diferente; así lo cuenta la modelo: "Es una mujer encantadora, con muchísimo estilo, y siempre me ha hecho sentirme como un miembro de la familia. Siento un enorme respeto y cariño por ella".