Comenzó sus andanzas por la caja tonta como presentadora y animadora de programas como Porque hoy es sábadoy cadenas de la talla de CNN. Después fichó por Telemundo, cediendo su rostro a La Buena Vida, Ocurrió Así y La Noche de Cecilia, que, aunque comenzó con buen pie, acabaría siendo un fiasco televisivo. Después entre otras presentaciones, las galas del Festival Internacional de la Canción Viña del Mar le darían toda la fama que le faltaba.