El británico Robbie Williams es una de las estrellas más exigentes en sus giras. No en vano, y para relajarse tras los conciertos, el ex Take That pide toda una planta de hotel para él solito. ¿Relajarse? Aún se acuerdan en Munich la última megafiesta que montó el cantante en uno de los hoteles más lujosos de la ciudad. Destrozos, chicas, alcohol y otras sustancias... Robbie no dejó mueble sano.