La heredera más recalcitante del panorama famosil no podía quedarse sin aparecer en esta galería. Paris Hilton, que acaba de sacar un disco, decidió que no iba al Grand Prix del Automovil de Monterrey (México) si ponían a su disposición un avión privado, una suite presidencial, un dispositivo de seguridad y un BMW. Modesta que es ella.