Si hay que ser mascota, mejor serlo de una estrella, que algún privilengio siempre te toca. Lejos de los perros-bolso tan populares entre las estrellas de Hollywood, Mariah Carey, siempre estupenda ella, va más allá. Su perrita se baña siempre con ella, en una bañera gigante, y en litros de agua mineral francesa. ¿Sabrá apreciar tan delicado can semejante derroche?