La agresiva periodista del corazón Karmele Marchante es un claro ejemplo de que los cirujanos no hacen milagros, que bastante con que te dejen medio normal. En este caso ni eso, más bien le quedan grandes los labios y pequeños los ojos, ¡¡que cosas!! Veredicto: Vuelve a la consulta y exige el dinero que te costó.