Un castillo romano fue el escenario elegido por dos de los actores más empalagosos del panorama internacional, Tom Cruise y Katie Holmes. Ocupan el cuarto lugar con una ceremonia donde no faltó de nada, de eso se encargaba Victoria Beckham, amigísima de la pareja. Se casaron en noviembre de 2006 y todo el mundo estuvo pendiente de su boda, una de las del siglo.