Por otro lado, la joven de 25 años se considera una mujer muy económica que apenas gasta dinero en caprichos como joyas o coches. Reconoce que se compró un diamante cuando tenía 16 años y que como todo el mundo pensaba que estaba comprometida, no se lo ha vuelto a poner. Eso sí, en lo que sí invierte es en una de sus grandes debilidades, el arte.