La princesa Kiko, esposa del príncipe nipón Akishino y cuñada del príncipe heredero Naruhito, dio a luz a principios de septiembre a un niño, que garantiza, ante el alivio de muchos y desconsuelo de otros, la línea de sucesión masculina al Trono Imperial de Japón. Hisahito es el bebé de la discordia en Japón, ya que muchos nipones prefieren que la Monarquía se actualice y dejen reinar a la Princesa Aiko, lo cual serviría además para que su madre, Masako, se recuperara de la depresión que viene sufriendo por no haber podido darle un varón a su marido.