La ex mujer de Joaquín de Dinamarca tiró de experiencia cuando se enfrentó a los prolegómenos de su segunda boda con un joven fotógrafo: había que dajar todo cerrado para que luego no haya problemas, el amor es bonito pero puede acabar. Dicho y hecho, Martin no podrá tocar una sola Corona danesa de la actual Condesa de Frederiksborg en caso de divorcio. Alexandra por su parte se llevó un importante montante de su matrimonio con el Príncipe: más de un millón de euros y una casa donde ella elegiera. No está nada mal.