El partido contó con espectadores de excepción, entre los que no podía faltar Katie Holmes y su hija, Suri. Tom Cruise no pudo asistir ya que se encuentra en Alemania grabando una película sobre un piloto nazi. Suri hizo las delicias del palco, donde estuvo jugando con los pequeños de los Beckham: Brooklyn, Romeo y Cruz, que siguen a papá allá donde juega.