Era el hombre del partido, el campo estaba lleno a rebosar y todos esperaban que saltara al terreno de juego a pesar de su lesión de tobillo. Y al final lo hizo, Beckham cumplió con los fans -y con el contrato- y jugó 12 minutos frente al Chelsea. Demostró que será el líder del equipo dentro y fuera del terreno de juego, no en vano David es una estrella, y eso en Estados Unidos gusta y mucho.