De todos es sabida la afición de la Monarquía española por el mar, sobre todo por las regatas. Mallorca ofrece un marco incomparable para la práctica de este deporte. Tanto el Rey, Don Juan Carlos, como el Príncipe Felipe compiten en todas las competiciones de la isla con sus respectivos barcos, el nuevo Bribón -estrenado este año-, y el Aifos. Dos reales deportistas que compiten entre sí, padre e hijo.