Los más pequeños fueron los que animaron la sesión, aunque la final desaparecieron por los jardines en busca de un cachorro que descansaba en una perrera y sólo regresaron cuando sus padres fueron a buscarlos. Leonor estaba impaciente por ensañarles a sus primos Froilán y Victoria Federica y no dudó en lanzarse al suelo para que le acompañaran.