Toda la Familia se reunió en las puertas del Palacio, aunque previamente se había podido ver a los mayores de las Infantas Elena y Cristina mirar por las ventanas, curiosos por la gran acumulación de fotógrafos que había. La que peor rato pasó fue Irene, la pequeña de los Duques de Palma, que no paró de llorar en toda la sesión. Sus hermanos intentaban consolarla con caricias y carantoñas. Los 16 miembros de la Familia Real posaron durante unos minutos y poco a poco volvieron al Palacio.