La Duquesa de Lugo vivió su primer día como separada "oficial" de forma tranquila. Llevó a sus hijos de la mano al colegio San Patricio de Madrid, en el que estudian. Los tres iban charlando de forma distendida. La Infanta Elena iba vestida de 'sport' y esbozó una sonrisa ante una de las ocurrencias de Froilán, siempre el más simpático.