De todos es sabido la afición de Madonna por la cábala judía, e incluso en su día quiso cambiar su nombre el de Esther, mucho más hebreo, donde va a parar. Pues bien, Madonna-Esther está en Israel junto a un grupo de amigo para celebrar la llegada del Nuevo Año Judío y como las estrellas tienen que aprovechar el viaje a tope ha decidido reunirse con el Primer Ministro del país, Shimon Peres, que recibió encantado a la cantante. Junto a ellos, Guy Ritchie, el sufrido esposo de la diva, que va donde ella le manda, ¡¡menuda es Esther!!