La vida de la actual princesa de Asturias, Doña Letizia Ortiz, dio un vuelco hace cuatro años; pasaba de estar delante de una cámara, como periodista, a ser el objetivo de decenas de ellas. Se había convertido en la prometida del príncipe Felipe. Se comportó cercana y natural en ese primer acto oficial, su pedida de mano. Una naturalidad que ha ido perdiendo, obligada por el protocolo.
En estos cuatro años también ha cambiado de imagen. Vestida de gala, informal, y con algunas prendas que provocaron rumores sobre salud debido a su delgadez. Todos acallados con dos embarazos. Los nacimientos de sus hijas han sido los mejores momentos de su vida. Y sin duda el peor, la muerte de su hermana; ese día la Familia Real fue una piña. Cuatro años después son una familia, con dos hijas y algo más cerca de convertirse en reyes.