Pete Doherty vuelve a las andadas. El polémico cantante británico fue arrestado el pasado fin de semana por posesión de sustancias estupefacientes cuando circulaba con su coche por el barrio de Kensington, al oeste de Londres. El rockero tuvo que pasar la noche en una celda y, aunque ya se encuentra en libertad bajo fianza, se especula con la posibilidad de que sea condenado a prisión por su reincidencia.
Y es que solo se trata de un nuevo capítulo en la relación que el líder de los 'Babyshambles' mantiene a dos bandas con la autoridad y los tribunales. De nada le sirve el "supuesto" tratamiento que sigue contra la drogadicción ni el amor incondicional de su novia, la díscola modelo Kate Moss; hoy por hoy, sus inseparables compañeras de viaje se llaman marihuana y cocaína.