A última hora de la tarde del martes, Borja Thyssen y Blanca Cuesta pudieron cumplir su sueño de casarse por la Iglesia. Tras la negativa del obispado de Segovia de celebrar su enlace religioso en la ermita que hay en la finca El Esquileo (Segovia), donde el próximo sábado celebrarán el banquete nupcial, los novios tenían claro que no iban a cambiar de planes y de ahí que rápidamente agilizaran todos los trámites para poder sellar su unión como Dios manda. La ceremonia fue en la iglesia parroquial del Santo Espíritu en Tarrasa y con la única presencia de sus familiares (los de la novia) y un reducido grupo de amigos además de los pocos paparazzi que pudieron localizar a los novios. Borja y Blanca se dieron el "sí quiero" y pusieron el primer punto y aparte de esta historia que cuenta con todos los ingredientes para ser la comidilla de casi todas las reuniones tras la oposición de la baronesa al enlace de su hijo con la que ha sido su novia de los últimos ocho años, embarazada ahora de casi seis meses.