Leonardo DiCaprio anda por Marruecos interpretando a un periodista enrolado en las filas de la CIA para capturar a un terrorista de Al Qaida en Jordania. Trabajaa a las órdenes de Ridley Scott, que estos días rueda en el centro de Rabat para desespero de muchos ciudadanos. El productor no se imaginaba que entre los miles de apartamentos que hay para grabar iba a escoger uno en la parte baja de la avenida Mohamed V justo enfrente de la oficina de la agencia de noticias Reuters. Ahí estaba, apostado en su propia ventana y frotándose las manos, el fotógrafo Rafael Marchante esperando la entrada en acción de la preciada presa. Dicho y hecho. ¡Cámaras, Acción! Y don Leonardo que se asoma a recoger unos calzoncillos del tendedero mientras la Canon de Reuters le daba estopa desde el otro lado de la calle. La escena se repitió un par de veces más hasta que a Scott dio por terminada la jornada antes de lo previsto.